Consejos de puertas y cerraduras

cerraduras

En este artículo de consejos de cerrajería te vamos a explicar algunos sencillos trucos relacionados con tus puertas y cerraduras:

  • En ocasiones las cerraduras se endurecen y parece que se atascan cuando llega el frío. En este caso lo que hay que hacer es desmontar la cerradura y engrasar bien todas las piezas, tanto móviles como fijas. Para hacerlo te puedes ayudar de un bastoncillo de algodón o un cepillo de dientes. Pero antes hay que retirar bien los restos de grasa que queden de la vez anterior, con el tiempo la grasa, mezclada con el polvo y otras impurezas se puede solidificar e impedir el correcto funcionamiento de la cerradura. Ten mucho cuidado de no doblar ni perder ninguna pieza.
  • Ten mucho cuidado si vas a instalar una nueva cerradura. Una instalación defectuosa hará que la cerradura no funcione bien. Por eso es muy importante seleccionar un modelo de cerradura adecuado. Para instalar la cerradura sigue estos pasos:
  1. Desmontar la puerta del cerco
  2. Desmontar la cerradura
  3. Desmontar el bombín, para ello basa con quitar el tornillo al que está anclado
  4. Desmontar la caja de la cerradura retirando previamente los tirafondos
  5. Instalar la cerradura nueva
  6. Ajustar la caja al hueco y marcar las posiciones que ocupan cada caja
  7. Hacerlos agujeros que ocuparán las cajas en las que insertaremos la parte metálica
  8. Hacer el hueco
  9. Encajar la cerradura
  10. Fijar al perfil con el tirafondos
  11. Colocar la puerta en su posición y marcar el lugar donde se colocarán los bulones y los platinos
  12. Hacer un rebaje para las pletinas
  13. Fijar las cajas.

Cuidado con los portazos

  • A veces por un uso excesivo o por golpes y portazos los pomos de las puertas se pueden estropear, aunque lo más común es que tan solo se aflojen. En ese caso bastará con que aprietes los tornillos, pero si estos se han pasado de rosca tendrás que rellenar los agujeros de cada tornillo con adhesivo de montaje y unas cuantas astillas de madera. Después de que se haya secado puedes volver a poner el pomo y a atornillar, el tornillo agarrará en un nuevo agujero mucho más firme.
  • Si tu llave se rompe mientras intentas abrir una puerta, no te preocupes, estando dentro de la cerradura, en teoría ésta aún debe funcionar y debería poder retirarse la llave. Para sacarla deberás seguir unos pasos:

⇒   Si sobresale una parte de la llave de la cerradura, aunque sea pequeña, intenta agarrarla con una pinza. Si has podido hacerlo, muévela hacia arriba y hacia abajo mientras intentas retirarla muy lentamente. A la vez que haces esto tira del picaporte. Esto hará que el mecanismo del interior de la cerradura libere la llave.

⇒   Si no puedes agarrar la llave con la pinza, trata de insertar un cuchillo pequeño o un destornillador a lo largo del borde de la llave y prueba a girarlo como si fuera una llave. Puede que esto destrabe la puerta.

⇒   Si no lo consigues hay un tercer método,  pon lubricante en spray  en la cerradura y dejarlo actuar durante unos minutos. Después mete unas pinzas de punta fina en la cerradura y cuando esté tengas bien agarrado el trozo de la llave, tira hacia afuera. Si al primer intento no lo consigues repite la operación. Ten paciencia, inténtalo unas cuantas veces, si ves que no lo consigues entonces sí tendrás que llamar a un cerrajero profesional.

  • Otra manera de intentar abrir una puerta es con una radiografía o una tarjeta de crédito. Sigue estos paso, no es fácil pero quizá tengas suerte:

⇒   Echa un poco de algún tipo de lubricante en el marco de la puerta donde vas a introducir la radiografía para que ésta o la tarjeta que vas a introducir resbale fácilmente.

⇒   Introduce la mitad de la radiografía entre el marco y la puerta, por encima o debajo de la cerradura.

⇒   Una vez introducida, ve subiendo o bajando la radiografía hacia la cerradura. Cuando llegues a ella haz movimientos secos y firmes hasta que el resbalón de la puerta se introduzca hacia adentro y consigas abrir la puerta.

Las Bisagras, especial atención

Uno de los problemas más frecuentes y a veces más difíciles de solucionar son los ajustes de las bisagras de cazoleta, esas que llevan los muebles de cocina. En líneas generales, para subir o bajar la puerta tendremos que tocar los tornillos situados en la vertical de la bisagra. Para mover la puerta hacia dentro o hacia fuera habrá que tocar el tornillo de la parte más alejada de la puerta y para desplazar la puerta hacia izquierda o derecha usaremos el tornillo central más cercano a la puerta del armario.

  • Una mirilla es un elemento de seguridad importante. Si quieres cambiar la que tienes puesta en la puerta sigue estos pasos

⇒   El primer paso es quitar la que tienes. Para ello, sólo hay que agarrar los dos lados de la mirilla y girarlos para desenroscarla. De esta manera separaremos la mirilla en las dos partes que la componen, pudiendo sacar cada una de ellas por un lado de la puerta. Si está muy apretada la parte situada por el interior de la puerta suele tener un surco en el borde más externo para poder utilizar un destornillador grande.

⇒    Una vez extraída la mirilla habrá que medir el diámetro del agujero de la puerta por donde tiene que pasar la mirilla y su espesor de la misma, que es la longitud mínima que deberá tener la nueva mirilla para poder atravesar la puerta de lado a lado. Con estos dos datos ya podrás elegir la nueva mirilla.

⇒   Si el agujero de la puerta es de diámetro inferior al de la mirilla que se desea instalar o si la puerta no tenía mirilla, habrá que hacer o agrandar el agujero. Para ello hay que conocer el diámetro de la mirilla que se va a instalar. También hay que saber si la puerta en la que va a instalar la mirilla es entera de madera o si tiene alguna plancha de metal en el interior, así podremos elegir la broca adecuada en cada caso, dado que una broca de madera se estropeará si se usa para agujerear metal. Habiendo seleccionado la broca solo queda hacer un agujero en la puerta que pase de lado a lado, a la altura que nos resulte más cómoda.

⇒   Una vez hecho el agujero, solo queda colocar la nueva mirilla, insertando cada una de las dos partes por un lado de la puerta y enroscándolas entre sí. Ten cuidado e identifica correctamente la parte interior y la exterior para instalar correctamente la mirilla.

Con todos estos consejos esperamos haberte ayudado a cuidar un poco más tu seguridad y a hacer pequeñas reparaciones caseras que evitarán que tengas que llamar a un cerrajero.

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